Día del Padrino 2018: una fiesta de fe y agradecimiento

Este año los festejos con motivo del Día del Padrino 2018 comenzaron desde el sábado 29 de septiembre con nuestra peregrinación anual a la Basílica de Guadalupe. Como ya es tradición, partimos de la exglorieta de Peralvillo a las 15 h y arribamos a la basílica hacia las 17 h para celebrar la Eucaristía, que en esta ocasión fue presidida por el Vicario General de Misioneros de Guadalupe,  P. Eugenio Z. Romo R., MG, y concelebrada por el P. Emilio Fortoul O., MG. Juntos dimos gracias a la amorosa madre de Nuestro Señor, y protectora del pueblo mexicano, por el LXIX aniversario del Instituto de Santa María de Guadalupe para las Misiones Extranjeras y por 30 años de presencia misionera en Brasil.

Las celebraciones continuaron el domingo 7 de octubre en la fiesta del Día del Padrino. Alrededor de 5200 personas se dieron cita en el Seminario Mayor de Misioneros de Guadalupe, ubicado en el número 4135 de Insurgentes Sur, en la colonia Santa Úrsula Xitla de la Delegación Tlalpan, en la Ciudad de México. Nuestros visitantes llegaron en aproximadamente 388 autobuses y 20 camionetas y procedían de la misma Ciudad de México y diversos estados del interior de país, como Michoacán, Morelos, Hidalgo, Tlaxcala, Querétaro, Veracruz, Estado de México, Puebla y Guanajuato. Su llegada fue amenizada con música de banda tradicional.

A las 10 h, el P. Juan J. Cortés C., MG, dedicó unas palabras de bienvenida a los Padrinos y Madrinas, quienes se dispusieron a participar en las actividades que preparamos para ellos, entre éstas los talleres para niños: La mariposa azul del Amazonas, Cuidando la Creación y Cristo redentor con técnica de granulado. Éstos tuvieron como eje temático la celebración de los 30 años de la Misión de Brasil y la consigna “el cuidado de la Creación es parte de nuestra Misión” inspirada en la encíclica Laudato Si’, en la que el Papa Francisco nos pide ver por el bienestar de la tierra, nuestra casa común, a la que hemos de considerar como una hermana que está bajo nuestra protección y no una serie de recursos bajo nuestro dominio. Además, tanto niños como Padrinos tuvieron la oportunidad de aprender los pasos de una canción brasileña en el taller de baile de Brasil, donde vivieron momentos de gran diversión al ritmo de samba.

Paralelamente al desarrollo de los talleres, los Padres Misioneros de Guadalupe administraron el Sacramento de la Confesión, se abrieron módulos de venta de artículos religiosos y atención a Padrinos, así como de Misioneros Laicos Asociados (MLA) y del Centro de Orientación Vocacional (COV). También se realizaron recorridos por las instalaciones del Seminario Mayor, incluido nuestro Museo, donde se exhiben piezas de los países a los que llevamos la Palabra del Señor.

A las 11 h dio inicio la Misa para niños en el área de Club de Niños, fue presidida por el P. Alejandro Jaimes M., MG, y contó con la participación del Coro Infantil Maranatha de Querétaro, el cual deleitó a los feligreses con su interpretación de “La Guadalupana” en lengua vernácula. Cabe destacar la fe de los pequeños, que compartieron con el P. Alejandro sus buenos deseos por las personas menos favorecidas.

Alrededor de las 12:20 h se suspendieron todas las actividades y las personas se congregaron en el foro principal para participar en la Misa solemne, donde presenciaron el tradicional desfile de las banderas de los países de Misión: Japón, Corea, Kenia, Hong Kong, Perú, Angola, Brasil, Cuba y Mozambique, seguidas por la bandera del Vaticano y el estandarte de la Virgen de Guadalupe, patrona de nuestro Instituto. La Celebración Eucarística fue presidida por Monseñor Juan M. Mancilla S., Obispo de Texcoco, y concelebrada por los Padres Misioneros de Guadalupe Eugenio Z. Romo R. y Juan J. Cortés C.

La Primera lectura de la Palabra (Gn 2, 18-24), así como el Salmo responsorial (Sal 127), estuvieron orientados a recordar la importancia de la familia y las bendiciones que se derraman sobre quienes actúan con temor de Dios. La Segunda lectura (Hb 2, 8-11) nos recordó el sacrificio de Jesucristo para que todos alcancemos la gloria celestial. La Misión y los misioneros fueron el tema central de la Lectura del santo Evangelio escogida para esta ocasión (Lc 10, 1-9), un punto que retomó Monseñor Mancilla durante la Homilía al recordarnos que los Padres Misioneros de Guadalupe realizan una labor de cosecha divina. El Obispo de Texcoco también señaló que

“…los misioneros nos educan el corazón para ser como Jesús: corderos inmolados, sacrificados, ofrenda hermosa al Padre.”

Monseñor invitó a todos los presentes a seguir el ejemplo de evangelistas y misioneros: ser como corderos en medio de lobos, así como a realizar buenas obras, tanto en nuestros hogares como en nuestras comunidades.

Al finalizar la Homilía se procedió al Rito de envío a Misión de la Misionera Laica Asociada Loyda Avendaño M., destinada a Mozambique, y del P. Ignacio Flores G., cuyo destino es la Misión de Kenia. Ambos recibieron un crucifijo bendecido como signo del amor de Cristo y la fe católica, para que sea su compañía, fuerza y sabiduría en el desarrollo de su Misión. Por supuesto, Monseñor Mancilla dio la bendición a estos misioneros enviados como mensajeros de salvación y paz a tierras lejanas.

La Misa solemne finalizó alrededor de las 13:45 h y entonces se reiniciaron las actividades. A las 14 h tuvo lugar el show de los payasos, los cuales deleitaron a chicos y grandes con sus puntadas de humor y trucos de magia. Más tarde se presentó en el foro principal el grupo de danza folclórica Son de Ajusco, el cual interpretó diversos bailes típicos mexicanos, entre ellos “El niño perdido”, de Sinaloa, y “La bamba”, de Veracruz.

El ambiente de la comida fue típicamente mexicano, pues mientras la banda interpretaba canciones tradicionales, nuestros Padrinos y Madrinas tuvieron la oportunidad de degustar diversos platos característicos de la gastronomía mexicana, tales como mole poblano, pozole, sopes, tacos y una variedad de galletas y postres preparados por las congregaciones de religiosas que se dieron cita en las instalaciones de nuestro Seminario Mayor.

A las 16 h se llevó a cabo la Misa de precepto en la capilla del Seminario Mayor. Al finalizar ésta, el P. Basilio Sánchez G. encabezó una breve peregrinación con el Santísimo desde la capilla hasta el foro principal, donde fue expuesto y adorado. Con este acto finalizó nuestra gran fiesta de fe y agradecimiento.

Los Misioneros de Guadalupe nos consideramos muy afortunados por contar con el respaldo de tantos Padrinos y Madrinas con quienes compartimos la fe en Cristo. Juntos conformamos una enorme y maravillosa familia que sostiene una Misión encomendada por Él: la de ir y hacer discípulos a todos los pueblos de la tierra y, de esta manera, unirlos a nuestra gran familia misionera.

Agradecemos de todo corazón el apoyo y la presencia de nuestros Padrinos y Madrinas Rogamos porque Cristo misionero y la Virgen de Guadalupe, Estrella de la evangelización, los bendigan y protejan.


Peregrinación a la Basílica de Guadalupe

 

 


Día del padrino

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