Un yucateco ilustre

Durante este año, los Misioneros de Guadalupe hemos estado recordando la vida y obra de nuestro cofundador, Mons. Alonso Manuel Escalante y Escalante, con Eucaristías en distintos lugares de la república mexicana para honrar su memoria.

Por esa razón, no podía faltar una Celebración Eucarística en la tierra que lo vio nacer: Mérida, y el 30 de julio de 2017, Mons. Gustavo Rodríguez Vega, Arzobispo de Yucatán, presidió una Misa en la Catedral de San Ildefonso, en la que concelebraron Mons. Pedro Mena Díaz, recientemente nombrado Obispo Auxiliar de Yucatán; Mons. Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, LC, Obispo de Cancún-Chetumal; Mons. Roberto Domínguez Couttolenc, MG, Obispo de Ecatepec, y el P. Raúl Ibarra H., MG, Superior General de nuestro Instituto, para honrar el legado del Vagabundo de Dios.

Y para impregnarse a fondo del valor de la obra de Monseñor Escalante para la Iglesia mexicana, en la Eucaristía se repartió entre algunos de los fieles un folleto escrito de la pluma del periodista y político yucateco Pedro Raymundo Góngora P., quien habla elogiosamente de la vida, obra y muerte de su compatriota yucateco:

De qué tamaño habrá sido su impulso de vocación misionera que tuvo el valor de renunciar a la familia, a la patria a cuanto en ella se encierra y dispuesto a marchar a las más remotas tierras de este mundo.

Al inicio de la Celebración Eucarística, Mons. Gustavo Rodríguez anunció a los feligreses la llegada de nuestra presencia en aquella ciudad, a donde, dijo, llevaremos “a toda esta provincia el fortalecimiento del espíritu misionero”.

Durante la homilía, el Arzobispo de Yucatán pidió oraciones por Venezuela, un país que lleva años sufriendo a causa de sus gobernantes e, iluminado por el Espíritu Santo sobre el Evangelio de Mateo (13, 44-52) ―leído por el diácono permanente José Alfredo Buenfil Gómez―, invitó a todos los feligreses a abrir su tesoro para sacar lo nuevo y lo antiguo redescubriéndose como el Cuerpo de Cristo. Añadió también que un buen cristiano es quien da al Señor todo lo que tiene, sabe y es, es decir, que entrega su vida a la consecución del Reino de los Cielos y que si no se entiende eso, es imposible comprender la existencia de los misioneros:

Alguien que no entiende estas cosas a lo mejor ve a estos misioneros que se van a países lejanos de Latinoamérica, de África, de Asia, Japón, China, y a lo mejor alguien dice “Pobrecito. Va a estar lejos de su familia, va a estar lejos de la gente que quiere”, pero la gente de fe puede descubrir en ellos que van con alegría, que van vendiendo todo para comprar el tesoro escondido, para comprar la perla de gran valor. Van llenos de alegría y de amor.

Para concluir, Monseñor Gustavo Rodríguez invitó a los feligreses a vender todo lo que tenemos y a luchar para conseguir la perla escondida, el Reino de los Cielos, igual que hacen los misioneros que trabajan alrededor del mundo.

A continuación, realizó el envío a Misiones al seminarista Guillermo Emmanuel Gómez P. a la Misión de Brasil; a los Padres Asociados Jenaro Kim J. y Juan Lee K. a Brasil y Perú, respectivamente, y a los Padres Misioneros de Guadalupe Jorge González H., Alijandro Álvarez V. y Miguel Ángel González A. a Brasil, Angola y Mozambique cada uno.

Para finalizar la Celebración Eucarística, el Padre Raúl Ibarra, a nombre de nuestro Instituto, obsequió una placa conmemorativa a la Arquidiócesis de Yucatán con motivo del quincuagésimo aniversario luctuoso de Monseñor Escalante con las siguientes palabras:

Muchas gracias su Excelencia don Gustavo por permitirnos concelebrar con usted esta solmene Eucaristía en la que hemos dado gracias a Dios por la vida y la obra de Monseñor Escalante a 50 años de su fallecimiento. […] Aunado a estos motivos tan especiales, el quincuagésimo aniversario luctuoso de Monseñor Escalante y de estos envíos misioneros, quiero mencionar un más, por el cual damos gracias a Dios, y es el habernos permitido, don Gustavo, a los Misioneros de Guadalupe venir a estas tierras del mayab para quedarnos entre ustedes […] Este nuevo hito en la vida del Instituto de los Misioneros de Guadalupe es posible, don Gustavo, gracias a su apertura y benevolencia.

Y pidiendo la intercesión de Nuestra Señora de Izamal para que nuestra labor en estas tierras del sureste mexicano sean abundantes, nuestro Superior General presentó a los Padres Misioneros de Guadalupe que estarán en nuestra Casa de Mérida: P. Martín Cisneros C. y Lenny Leonardo Fernández Q., así como el futuro diácono Jorge Gutiérrez Martínez.

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Monseñor Escalante, su entrega a la Misión, nuestra gran inspiración. 50 aniversario luctuoso.