Llamado por el Padre Celestial: Padre Juan Pablo Álvarez Cornejo, MG

El Padre Juan Pablo Álvarez Cornejo nació el 9 de junio de 1935 en Calera, Zacatecas, México. Sus padres fueron el señor Pablo Álvarez y María de Jesús Cornejo, ya fallecidos.

Cursó cuatro años de primaria en el colegio parroquial Cultura y Restauración en Tlaltenango, Zac.; los dos últimos grados los estudió en la Ciudad de México, a donde su familia se mudó por diversas razones.

El Padre Pablito comentaba que desde temprana edad sintió deseos de ingresar al seminario de Zacatecas, pero que la mudanza de su familia a la capital del país había truncado su sueño momentáneamente, pues en La Ciudad de los Palacios se integró  a las actividades vocacionales que los Misioneros de Guadalupe realizábamos en aquella época.

Gracias a eso, ingresó al Seminario de Misiones el 10 de diciembre de 1952 y recibió la ordenación sacerdotal el 15 de agosto de 1964, en la Capilla central del Seminario de Misiones, de manos de Monseñor Alonso Manuel Escalante y Escalante, quien, para entonces, era el Superior General del Instituto.

Tras su ordenación, colaboró en la formación de seminaristas hasta 1965. El 7 de octubre de ese mismo año, recibió el nombramiento para su primera Misión: Corea. Partió a La Tierra de las Mañanas Tranquilas en 1966 y permaneció en aquel país hasta 1977. Al volver a México colaboró, primero, en el Seminario Menor y, luego, en el Curso de Espiritualidad y Pastoral hasta 1981.

Posteriormente, de 1981 a 1999, estuvo de nuevo en la Misión de Corea, donde realizó trabajo parroquial y se convirtió en el Segundo Consejero de Misión. En el 2000 volvió a la patria para continuar colaborando  en la formación intelectual y espiritual de los futuros sacerdotes, labor que desempeñó hasta 2004, año en el que fue nombrado asistente espiritual de la Casa de Oración MG. En 2005 fue enviado por tercera ocasión a la Misión de Corea, donde permaneció compartiendo el Evangelio hasta 2016.

El Padre Pablito falleció el 26 de febrero a los 81 años en Chicago, Estados Unidos de América. Los Misioneros de Guadalupe agradecemos sus oraciones y muestras de afecto por el fallecimiento de uno de nuestros hermanos.

Comentarios

  1. Me entero de la muerte de un buen sacerdote, tuve la oportunidad de conocerlo cuando estuve en el seminario menor, fue un buen sacerdote, alguien fuera de lo normal, se le va extrañar padre pablito.

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Monseñor Escalante, su entrega a la Misión, nuestra gran inspiración. 50 aniversario luctuoso.