Un mazateco al servicio de la Iglesia

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En Huautla de Jiménez, Oaxaca, en las alturas de la Sierra Mazateca, donde las nubes tocan la tierra, el diácono Pedro García Flores respondió sin temor y amorosamente al llamado que el Creador le hizo a la vida sacerdotal.

Un día antes de la Celebración Eucarística en la que se convertiría en sacerdote, el viernes 6 de noviembre, el diácono Pedro purificó su cuerpo y alma con un rito mazateco, la lavada de cabeza, con el que retomó los valores y sentido de su pueblo originario.

Al siguiente día, el sábado 7, horas antes de la esperada consagración sacerdotal, Pedro peregrinó, al lado de su madre Rosalía Ángela Flores Méndez, familia y amigos, hacia la explanada de Huautla, donde recibió el Sacramento del Orden, en grado de presbítero, de manos de Mons. José Armando Álvarez Cano, Obispo de Huautla, en una Eucaristía llena de folclore mazateco.

En la Misa concelebraron los Padres MG Raúl Ibarra H., Superior General del Instituto; Juan José Á. Luna E., Rector del Seminario Mayor de Misiones, y Eugenio Z. Romo R., Vicario General de Misioneros de Guadalupe.

Después de la petición de ordenación, en su homilía, Monseñor Álvarez señaló que no son muchos los huautlenses que responden al llamado a la vida sacerdotal, por lo que dio tres consejos al diácono Pedro: que sea un presbítero alegre, que viva la misericordia de Dios y que siempre se mantenga humilde.

Tras la promesa del elegido, el diácono Pedro se postró ante el altar para pedir por la intercesión de los santos con una letanía que fue cantada en mazateco por todos los huautlenses presentes en la explanada. A continuación, recibió los signos propios de su ministerio, con los cuales se convirtió en sacerdote.

Al finalizar la Celebración Eucarística, el neosacerdote Pedro agradeció en mazateco a todo su pueblo por el apoyo incondicional que le mostraron esos días y en español contó que ese momento no se estaría viviendo si no fuera por su madre, quien lo acercó desde pequeño a la Iglesia. Además compartió con los presentes que durante todo su proceso de formación también ha tenido muy presente a su padre, Marcial Arnulfo García Laureano (qepd).

Luego de la Eucaristía, el pueblo huautlense reunido en la explanada compartió los sagrados alimentos y, por la noche, disfrutó de un festival de baile folclórico y del espectáculo de un grupo musical que amenizó con diversos ritmos la noche fresca de Huautla.

El domingo 8, el ahora Padre Pedro ofició su Cantamisa en la Catedral de Huatla acompañado por varios sacerdotes Misioneros de Guadalupe, así como de familia y amigos. En la homilía, el Padre Fermín Parra G. dedicó palabras amorosas y alentadoras al neosacerdote.

Los Misioneros de Guadalupe felicitamos al P. Pedro García Flores, MG, por permitirse experimentar la caricia del Señor en la forma de la vida sacerdotal, por estar locamente entregado al servicio de Dios y por renunciar a sí mismo en favor de la Misión de la Iglesia y el Evangelio. ¡Muchas felicidades, Padre Pedro! La Virgen de Guadalupe guíe tu camino en Kenia.

Ritual de lavado de cabeza

 


 

Ordenación Sacerdotal

 

 


 

Primera Misa

 

 

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