Retiro espiritual mensual MG

P. Daniel Pan­duro Fre­goso MG

“Dios es amor y comu­nión, y se comu­nica a Sí mismo a la humanidad”

El pasado miér­co­les 9 de febrero, en la Casa Cen­tral de MG, cele­bra­mos jun­tos nues­tro Retiro Espi­ri­tual men­sual con la pre­sen­cia del Secre­ta­rio Nacio­nal de la Pon­ti­fi­cia Unión Misio­nal Padre  Juan Fran­cisco Agus­tín Espino Godínez.

El retiro giró entorno a “Que los Sacer­do­tes Misio­ne­ros de Gua­da­lupe de las comu­ni­da­des que rea­li­zan su apos­to­lado en México, D.F., por la con­tem­pla­ción de fe y el encuen­tro con Jesús y entre sí mis­mos, pro­fun­di­cen en su entrega de amor y comu­nión a la manera de Cristo y como medio nece­sa­rio para el diá­logo interreligioso”.

Ini­cia­mos nues­tro encuen­tro per­so­nal con Jesús por medio de una Hora Santa e invi­tán­do­nos a medi­tar a que todos “como Jesús, somos envia­dos a ser tes­ti­gos del amor”.

La charla se diri­gió a sen­si­bi­li­zar­nos en el diá­logo inter­re­li­gioso desde tres ver­tien­tes: Dios es Amor y Comu­nión, pero amor no en sen­tido filo­só­fico sino como dona­ción, esta dona­ción es el camino de Jesús. Con base en la entrega de Jesús viene plan­teada la forma de nues­tro mismo amor. Dios se comu­nica a Sí mismo a la huma­ni­dad, por esta sobre­abun­dan­cia de amor, Dios deci­dió comu­ni­carse a Sí mismo a los seres huma­nos que Él había creado. El Uni­gé­nito Hijo de Dios asu­mió la natu­ra­leza humana «para reunir a todos los hijos de Dios que están dis­persos» (Jn 11: 52). El Camino actual del diá­logo inter­re­li­gioso. “La Igle­sia cató­lica no rechaza nada de lo que en estas reli­gio­nes hay de santo y ver­da­dero” (N.Ae.2).

El encuen­tro inter­re­li­gioso tiene 2 ver­tien­tes para poder hacer cum­plir la misión de la Igle­sia: Un diá­logo res­pe­tuoso de encuen­tro y con­vi­ven­cia fra­terna, y un anun­cio claro y espe­cí­fico de lo que hemos reci­bido como don para comu­ni­carlo a los demás: la Sal­va­ción en Cristo Jesús.

Final­mente se nos invitó a refle­xio­nar para nues­tra pro­pia vida de qué modo soy ima­gen y seme­janza de Dios en estas acti­tu­des. Y en la viven­cia de nues­tra voca­ción misio­nera, ¿cómo he ejer­cido el amor y comu­nión? En el encuen­tro con los Cató­li­cos y con mis her­ma­nos sacer­do­tes y en el encuen­tro con los no cristianos.

Que Dios nos ben­diga a todos para reco­no­cer que “Dios es amor y comu­nión, y se comu­nica a Sí mismo a la humanidad”

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Comentarios

  1. Bendiciones

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